120.000 personas reclaman una huelga general por la vivienda
Miles de personas han llenado este lunes 5 de octubre las calles de Barcelona al grito de «¡Gobierne quien gobierne, hacia la huelga general!». 120.000 personas han participado en la movilización, que había sido aplazada el sábado a causa del…
Información recopilada de Sindicat de Llogateres (22 de octubre de 2026). — Leer en la fuente original ↗ (se abre en una pestaña nueva)
Miles de personas han llenado este lunes 5 de octubre las calles de Barcelona al grito de «¡Gobierne quien gobierne, hacia la huelga general!». 120.000 personas han participado en la movilización, que había sido aplazada el sábado a causa del temporal. La manifestación, convocada conjuntamente con la Confederació Sindical d’Habitatge de Catalunya (COSHAC), el Sindicat d’Habitatge Socialista de Catalunya (SHSC) y la Plataforma d’Afectats per la Hipoteca (PAH), ha vuelto a situar la crisis de la vivienda en el centro del conflicto político. La movilización ha coincidido con el anuncio de elecciones anticipadas y reclama un cambio estructural del modelo de vivienda.
La movilización de Barcelona llega después de un fin de semana de protestas en todo el Estado español. Más de 50 ciudades han acogido manifestaciones para exigir soluciones a la crisis de la vivienda y reclamar una huelga general, después de que el Congreso tumbara los dos decretos del Gobierno español con medidas para proteger a las personas inquilinas y evitar desahucios. Madrid, Bilbo, València, Sevilla, Palma y decenas de ciudades más han visto salir a miles de personas a la calle. El mensaje es claro: la crisis de la vivienda no se resolverá con promesas ni con calendarios electorales. En este contexto, la propuesta de huelga general impulsada por el Sindicat de Llogateres, el movimiento por la vivienda y la Taula Sindical ha ganado fuerza y ha sumado también el apoyo de CCOO y UGT, que este mismo lunes han acordado avanzar hacia una convocatoria conjunta.
La movilización exige medidas estructurales para garantizar el derecho a la vivienda y poner fin al negocio inmobiliario: una bajada de los precios del alquiler, la protección de las personas inquilinas frente a los desahucios, el fin de la especulación y el acaparamiento de viviendas y un parque público suficiente y accesible. La huelga también quiere vincular el coste de la vivienda con las condiciones de vida de la clase trabajadora, que ve cómo una parte cada vez mayor de su salario desaparece en pagar el alquiler. Por eso, el Sindicat de Llogateres hace un llamamiento a organizarse en los barrios y en los centros de trabajo, sumar a los sindicatos laborales y a los movimientos sociales y preparar una huelga general que paralice el país. No vamos a esperar a los calendarios electorales: es hora de organizar la fuerza necesaria para conquistar el derecho a la vivienda.