20.000 personas exigen el decreto Maricarmen en Barcelona
Miles de personas llenaron ayer, lunes 28 de septiembre, la avenida Diagonal frente al Palau de Congressos de Catalunya, coincidiendo con la llegada de Pedro Sánchez a Barcelona. 20.000 personas, según el Sindicat de Llogateres, respondieron a la convocatoria para…
Información recopilada de Sindicat de Llogateres (29 de septiembre de 2026). — Leer en la fuente original ↗ (se abre en una pestaña nueva)
Miles de personas llenaron ayer, lunes 28 de septiembre, la avenida Diagonal frente al Palau de Congressos de Catalunya, coincidiendo con la llegada de Pedro Sánchez a Barcelona. 20.000 personas, según el Sindicat de Llogateres, respondieron a la convocatoria para exigir al presidente español que apruebe el decreto Maricarmen y ponga fin a los desahucios sin alternativa habitacional. La movilización fue creciendo durante la tarde hasta ocupar la calzada de la Diagonal, que quedó cortada. La protesta culminó una jornada de movilizaciones a primera hora de la mañana en diferentes puntos de la ciudad, con cortes de tráfico y acciones de denuncia.
La movilización llega después del desahucio de Maricarmen, una vecina de 87 años expulsada de su casa en Madrid tras más de 15 horas de resistencia popular, y de la muerte de Olga Matute, militante del movimiento por la vivienda de L’Hospitalet. La indignación ha desbordado las calles de Madrid, donde miles de personas mantienen una acampada en la Puerta del Sol para exigir respuestas inmediatas. Barcelona se ha sumado a esta ola de movilizaciones para dejar claro que Maricarmen no es un caso aislado y que las promesas institucionales no detendrán los desahucios.
El Sindicat de Llogateres exige que el decreto incorpore cuatro medidas imprescindibles: la renovación indefinida de los contratos de alquiler, la bajada de los alquileres, la reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos para acabar con los fraudes de los alquileres de temporada y un mecanismo efectivo para impedir los desahucios de personas vulnerables sin alternativa habitacional digna. La concentración terminó con un llamamiento a organizarse y preparar una huelga general si el Gobierno aprueba un decreto insuficiente. «No nos conformaremos con migajas», ha reiterado el Sindicat. Ante una crisis que expulsa a las trabajadoras de sus casas, la respuesta debe estar a la altura: derechos garantizados, medidas estructurales y ni un desahucio más sin alternativa.